martes, 17 de noviembre de 2009

Los dueños de Chanel



Los hermanos Gérard y Alain Wertheimer son los artífices del éxito de la moda Chanel. Sin embargo, ellos prefieren el anonimato y que el revuelo sea exclusivo de sus marcas.

Chanel es quizá la marca francesa más famosa del mundo. Coco Chanel, su fundadora, sigue siendo un icono de la moda y el perfume No. 5 es la fragancia más vendida que haya existido. Karl Lagerfeld, el diseñador de Chanel desde hace 19 años, es la personalidad más citada y fotografiada de la alta costura.

La moda y perfumería de Chanel se exhiben en las mejores tiendas y pasarelas.

Pero a pesar de tanta celebridad, es poco lo que se comenta y se sabe de los dueños de esta compañía, la familia Wertheimer, que controla la mayoría de acciones de Perfumes Chanel desde 1924.

"Somos discretos", le dijo Gérard Wertheimer, uno de los dos hermanos que ahora llevan las riendas de la empresa a la editora de cultura del New York Times. "Aquí se trata de Coco Chanel, de Karl, de la gente que trabaja y crea Chanel. No de los Wertheimers".

Esa actitud contrasta con la de los empresarios de la moda, que han querido robarle cámara a los diseñadores. Pero los Wertheimer no caen en ese juego. No revelan sus números de ventas y no asisten a los lanzamientos de tiendas o productos Chanel. Si mucho, van a los shows de moda, pero suelen llegar de sorpresa, manejando ellos mismos un discreto Renault y se sientan en tercera o cuarta fila.

Tampoco conceden entrevistas, ni a los medios más importantes, para hablar acerca de Channel.
Los Wertheimers le huyen a la fama, pero los negocios los atraen. Bajo el mando de Gérard y Alain, el imperio Chanel se ha puesto al día y se ha expandido hasta recuperar un lugar que está a la altura de la leyenda de su fundadora.

Según la revista Forbes, el patrimonio de la familia Wertheimer es de cinco billones de dólares. Gérard y Alain poseen una valiosa colección de arte con piezas de Picasso, Matisse, Rousseau y otras obras de Asia que engalanan sus ocho casas y sus oficinas ejecutivas. Hasta hoy, nunca han permitido que las obras sean fotografiadas.

Alain es esbelto y más bien cínico. Vive en un amplio apartamento en la Quinta Avenida de Nueva York junto a su esposa Brigitte y sus tres hijos. Tiene una casa de campo en Connecticut y a pesar de que nada en dinero, no duda en subirse al metro para recorrer Manhattan.

Gérard, en cambio, es menudo, callado y más amigable. Con su esposa Valérie y dos hijos adolescentes, llevan un tren de vida similar. Residen en la exclusiva zona de Vandoeuvres, en Ginebra, y son celsosos de su privacidad. A la pareja no se le ve en restaurantes o en las reuniones de la alta sociedad.

Cuando los herederos de Chanel van a París, se abstienen de ir a la ópera, a pesar de ser grandes fanáticos de la música. "Cada año los veo en el Arco del Triunfo, durante las carreras de caballos, pero no salen mucho, aún cuando se trata de asuntos relacionados con Chanel. Es un poco extraño", dice el editor de la revista Vogue en París.

A los Wertheimer les gusta vivir como los viejos aristócratas, con lujos pero en silencio. Su círculo de amigos es reducido. Sus grandes pasiones son el tiro, los caballos, los vinos finos, coleccionar arte y esquiar en su chalet en los Alpes Suizos.

Cuando están en Nueva York, suelen almorzar en el comedor de la empresa. Prefieren los menús livianos: sopa en el invierno, mariscos en el verano.

Silenciosos pero diligentes, Alain en Nueva York y Gérard en Ginebra, manejan el imperio familiar. Durante 28 años, Alain ha hecho crecer la industria de la moda, creando otras empresas para ampliar su emporio: pistolas, salones de belleza, fábricas de trajes de baño y lencería, relojes. Más allá de fabricar carteras de mano, Alain dice "nuestro negocio es vender placer. Vendemos sueños".
Y su silencio también es parte de una estrategia comercial. Prefieren ser anónimos y que las estrellas sean sus marcas. Esa es la forma en que las empresas Chanel se han manejado desde el tiempo de su abuelo Pierre.

Los Wertheimers tienen sus raíces en la Alemania medieval. Ernest, el padre de Pierre, llegó a París en 1870. Su primer negocio fue una compañía que fabricaba maquillaje para teatro. Para 1920, sus hijos Pierre y Paul, lo habían convertido en la mayor compañía de maquillajes y fragancias en Francia.

Pierre era aficionado a los caballos, un gusto que heredó Gérard, quien actualmente se encarga de la crianza de la familia, que en 1995 era de 120 especímenes pura raza repartidos en diferentes ciudades del mundo.

Los caballos son parte importante de la historia familiar, pues fue en una carrera en donde Pierre conoció a Coco Chanel.

Chanel nació en un hogar pobre y creció en un orfanato. Se convirtió en la propietaria de las tiendas Mondaine y en 1922 creó junto a Ernest Beaux, la fragancia No. 5, llamada así por ser el número de la suerte de Chanel.

El perfume fue un éxito, pero la producción era limitada. Théophile Bader, propietario de la cadena de tiendas Galéries Lafayette, estaba interesado en vender el perfume y fue así como reunió a Chanel con Pierre Wertheimer.

Los tres hicieron una negociación en donde Wertheimer fabricaría la fragancia en sus laboratorios y recibiría a cambio el 70 por ciento de las ventas. El dueño de las tiendas se quedaba con el 20 por ciento y Chanel se conformaría solamente con un 10 por ciento.

Tras el éxito de la fragancia, Chanel se sintió estafada y puso varias demandas legales para recuperar el control de su perfume, al punto que los Wertheimer contrataron a un abogado para que se ocupara específicamente de los reclamos de Mademoiselle.

Cuando los nazis invadieron París, en 1940, Pierre y su hermano Paul se trasladaron a Nueva York. Enviaron a un emisario, Gregory Thomas, con una misión especial: obtener la fórmula original de Chanel No. 5 y sus ingredientes principales.

Mientras, las tiendas de Chanel cerraron. Su fundadora siguió viviendo frente al Hotel Ritz, que se convirtió en el cuartel del Reich. La diseñadora no tardó en iniciar un romance con un oficial nazi. Creyendo que podría recuperar el control de su compañía, Chanel declaró que sus empresas habían sido abandonadas.

Pero los Wertheimer fueron más astutos. Adquirieron el cincuenta por ciento de una compañía que se dedicaba a la venta de aviones alemanes, asociándose con un proveedor de armas. Con ello, se libraron del acoso de los nazis. Chanel perdió la batalla, fue arrestada por la resistencia y se salvó de morir ejecutada. Más tarde se trasladó a Suiza, en donde prosiguió su lucha contra los Wertheimer, amenazando con que sacaría al mercado su propia fragancia: Mademoiselle Chanel No. 5.

En 1953, cuando Chanel tenía 70 años, se reencontró con Pierre Wertheimer y llegaron a una nueva negociación: en lugar del 10 por ciento que recibía por las ventas en Francia, le ofrecieron el 2 por ciento de las ventas a nivel mundial y los derechos para producir sus propias fragancias, pero sin el No. 5.

En 1953 las ventas del No. 5 comenzaron a bajar . Otra vez, el arreglo entre Pierre Wertheimer y Chanel cambió. Decidieron que: la familia pagaría la casa, los gastos y los impuestos de Chanel por el resto de su vida; a cambio ella cedía los derechos de su nombre para los perfumes y la moda.

Grandes personalidades le dieron fama a la marca Chanel. Marylin Monroe dijo que lo único que se llevaba a la cama eran unas gotas del No. 5 y Jacqueline Kennedy sobrevivió al atentado contra su esposo en un traje sastre rosado de la marca Chanel. Pero a pesar de la popularidad de la casa de modas, las finanzas se mantenían estáticas. La razón sin duda era Jacques Wertheimer, el hijo de Pierre que tomó el control de las empresas cuando éste murió en 1963.

Jaques no estaba muy interesado en los negocios: él prefería hacerse cargo de los caballos .
La situación se tornó más difcíl cuando Jaques perdió lentamente sus capacidades mentales. En 1974, cuando la empresa atravesaba una de sus peores crisis, Alain, el hijo de Jaques, de 25 años, pidió el control de la compañía familiar.

El diseñador Karl Lagerfeld ha sido el cerebro creativo de Chanel desde 1980. Los Wertheimer nunca han interferido en su trabajo y diseña con plena libertad.

Tenía poca experiencia en los negocios, pero pronto visualizó cuáles eran las medidas más urgentes que debía tomar. Comenzó por rediseñar la distribución, quitando el Chanel No. 5 de los escaparates de las farmacias y asegurándose de que se vendería sólo en tiendas de lujo con una nueva línea de cosméticos Chanel.

En 1978, Chanel introdujo su primera colección masiva de pret á porter, diseñada por Phlippe Guibourgé.

En 1980, Alain contrató a la publicista Kitty D'Alessio para que manejara la rama norteamericana de Chanel. La ejecutiva entendió lo que la empresa necesitaba para mantenerse actualizada en un mundo tan cambiante como el de la moda. La solución era un nuevo diseñador, y no dudó en elegir a Karl Lagerfeld, un profesional de la moda brillante y con gran sentido de la modernidad.

La misión de Lagerfeld era resucitar la alta costura de Chanel , y con ella a Coco Chanel. Para lograrlo, basó sus diseños en fotos famosas de la diseñadora. Temporada tras temporada, continúa diseñando ropa contemporánea, pero la base de toda la línea Chanel sigue siendo la chaqueta de lana inventada por su fundadora en 1925.

El mismo Lagerfeld ha dicho que en el negocio de Chanel, hay una persona divina: Alain Wertheimer. "Si no fuera por él, esto nunca habría funcionado", asegura el diseñador. Ambos hicieron un pacto que le permite al diseñador hacer lo que quiere, aún cuando las ideas políticas o comerciales sean opuestas. Un aspecto que refleja la estrategia de negocios de los Wertheimer.

En la última decada, Chanel ha seguido creciendo. En 1996, introdujo el perfume Allure, una colección deportiva, una línea de relojes y y una línea de joyería fina que se vende en las 200 butiques de Chanel y otras tiendas.

A pesar de que la línea de cosméticos y perfumes tienen una extraordinaria demanda, el crecimiento de las ventas ha bajado en los últimos años, mientras Prada y Gucci dominan el mercado.

Los Wertheimer buscan ahora a un coordinador corporativo que reclute talentosos diseñadores para suceder a Lagerfeld cuando este decida dejar la compañía.

Como dice el presidente de la federación francesa de moda, Didier Gambach: "Diseñadores vendrán y se irán, pero Chanel siempre será Chanel y los Wertheimers siempre estarán detrás de ella".



Clutch


Ocasión especial


Ella

20 comentarios:

Patricia dijo...

Felicidades por el post!! No he podido dejar de leer hasta que he llegado al final! Me ha encantado de verdad!! Creo que actúan correctamente dejando el protagonismo a la marca y al diseñador!

Un beso,
Patricia

Florida Real dijo...

Por comodida el tercero, por elegancia el primero. Vaya post que te ha salido hoy nena. Maravilloso. NO falta un detalle. Los grandes artífices, detrás, silenciosos, en el anonimato, como a ti te gusta. Pero, eso si, dándose la buena vida, viviendo casi como "reyes", que se lo merecen. Besos desde la Florida.

Fashion dijo...

Un post muy interesante... Me encanta leer biografías y este post, de alguna manera, lo es. Besos

Alegría dijo...

Tengo casi completamente la certeza, de que cuando eres rico, pero rico de narices, tus pretensiones pasan por llevar una vida confortable, aunque no ha de estar en contraposición con la sencillez. El deseo de figurar, en el fondo, denota además de un egocentrismo ridículo, la certeza, de que no eres tan importante ni tan rico como deseas hacer creer...
D siempre me dice, y tiene razón, fíjate en ese que va a hoteles de 5 estrellas, pero con ropa totalmente casual, ése, de verdad es rico; no tiene que aparentar, va como le da la gana y como está cómodo... No se trata de ir vestido sin tener en cuenta el momento; se trata de, voy bien, aunque al margen de convencionalismos, porque puedo... y me parece que es una actitud inteligente. He de decir, que no me gustan las personas que visten,
No conocía a fondo, la hisdtoria de la casa Chanel, sólo lo que sabe todo el mundo, así que, releeeré tu entrada, que tu trabajo te habrá costado.
Un beso.

Eva Leroca dijo...

El post de hoy me parece muy, muy interesante. Chanel-Coco y Chanel-todo lo demás son para mí referentes insustituibles de la elegancia. ¡Gracias por desvelarnos de manera tan condensada -como las mejores fragancias ;P- esta historia! Un beso.
Por cierto, me encanta el primero.

Anita Patata Frita dijo...

Me encanta el post!!!
Me quedo el uno sin pensarmelo! :D

Cris dijo...

Enhorabuena por el post!
Genial el artículo, super interesante y muy ilustrativo de lo que "está detrás" del lujo.

bss!!!

Anónimo dijo...

la elegancia personificada, ya me veo yo con el primer modelito, ahí es nada como tiene que sentar. Interesantísima la historia apasionada, de la trayectoria profesional con sus idas y venidas de los Wertheimers por una parte y Chanel por la otra. Si te hubieses metido en desgranar más la historia, no te hubiese dado el resultado tan completo para nosotros enterarnos de una manera tan clara. No sé por qué....., pero para mí últimamente es oir nombrar a Lagerfeeld, y casi parece alguien de mi familia, Jajaja...., Sin duda un monstruo del diseño.
Besos metálicas.

Laetitia´s Comptoir dijo...

Un 10 por este post! No conocía la historia...Kisses

Alba dijo...

wow vaya historia!! genial el post.
Gracias por pasarte guapisima!
un beso

A. Morgan dijo...

¡Qué buena documentación!. Me ha encantado. Bss

maria jose moreno dijo...

Por casualidad llegue a tu blog y me ha gustado lo que he leido. Me quedo por aqui curioseando. Besos

jose_airam dijo...

Te pillé!!!enhorabuena por el pedazo de post y por tu blog...

Nos olvidamos de reales?

Besos!

Madame Bovary dijo...

hola!!
me ha encantando tu blog!
yo no sabía lo de los dueños de chanel, pensaba que quizá estaba en manos de sus descendientes!
por cierto, tu post del PIIIIIIIIIIIIIIIII, me ha encantado, jajaja me he reido un montón!!
un besote y encantada de conocerte!

Ophelia dijo...

Eso es mantener un Imperio y no delpilfarrarlo... ahora tengo toooda la curiosidad por saber la edad de los hijos! menudos partidazos!! jajaja
un beso!

Gasteizshopper dijo...

A la cama no te irás sin aprender una cosa mas. Ja, ja!! ya me puedo ir.

Un besote

alma máter dijo...

Curioso lo del perfume!! siemre oyendo y viendo el famoso Chanel nº 5 (que no catando...) y no sabía nada de lo que has contado.

De las propuestas con la 1.

Besitos!!

Pau dijo...

Conocía parte de la historia, y has rellenado todas las lagunas.
Un 11 para este post.
XXX wapísima

ana dijo...

buenisima toda la informacioon..! pero tngo una dudaa de donde sacaste todoo?? esta completisiimoo!

Luccalba dijo...

Me ha encantado este post, es completísimo y has despejado un montón de dudas sobre quién hay detrás de Chanel. Saludos!